
Ya... Intenté dejarlo, pero no quiero dejar de fumar.
Crecí con ese prototipo de mujeres sensuales e inalcanzables fumándose su cigarrillo como si no les importara nada... Crecí queriendo ser esa musa de las películas de los 90's. No es menor eso de haberme convertido al rock a muy temprana edad... aún asi no quería fumar en esa época, pero todo cambió cuando conocí gente como yo; gente que encajaba perfectamente con el prototipo de los amigos de esa mujer... y yo esperando una última señal. Pasaron unos años hasta que conocí los "café"... de esos llenos de escritores o aspirantes o simplemente gente tranquila e inependiente que desea un café y un cigarrillo como quien desea llegar a la casa después de un agotador día de lo que sea... Ahí me encontré... Ahí estaba yo. Ahi empecé... Nadie ha de qutarme este placer por ahora, porque es lo único que tengo en una tarde solitaria llena de palabras de alegría o dolor, o lo que sea que acompañe mis días...
¡Me estoy matando, baby!