Pasaron lo años y las tardes son cada vez más púrpura en tu alma,
la vida va enrojeciendo en los infinitos pensamientos de lujuria que profesas.
Todo lo que miras se quiebra; no vuelve a ser lo mismo.
Alguna vez me seguiste desde el cerro hasta el café
y no dejaste de correr en mi mente desde entonces.
Pareciera que la noche te acompaña continuamente
y que los días desaparecen al llegar a tu lado.
Eres atemporal
Eres una imagen iconográfica en mi cama.
Lo que cantas no existe,
tú no existes...
la vida va enrojeciendo en los infinitos pensamientos de lujuria que profesas.
Todo lo que miras se quiebra; no vuelve a ser lo mismo.
Alguna vez me seguiste desde el cerro hasta el café
y no dejaste de correr en mi mente desde entonces.
Pareciera que la noche te acompaña continuamente
y que los días desaparecen al llegar a tu lado.
Eres atemporal
Eres una imagen iconográfica en mi cama.
Un nuevo día me sigue,
nuevamente en atonía.
nuevamente en atonía.
Lo que cantas no existe,
tú no existes...


1 flores.y.tomates:
Me gustó mucho... no sé que más decir, incluso me sentí identificado con quien describes, supongo que debido a la universalidad de la literatura. Tus últimos relatos acusan mucha nostalgia, a mi gusto demasiada, creo que de vez en cuando y aunque doloroso el olvido es necesario.
Que estés bien, abrazos miles, Carpe Diem... See ya!
Publicar un comentario en la entrada