Ya no tengo esa fortuna de semáforos que solía acompañarme.
En el descanso de tu nombre giro, pienso, descubro...
Las vías secas en el disturbio de tu alma niegan el tan conocido amparo que diste
aquellos días de entrega a medias.
No todo está perdido.
Entre mis Marlboros escondo una profunda desesperanza;
la que gané -de ti- al verte.
En el descanso de tu nombre giro, pienso, descubro...
Las vías secas en el disturbio de tu alma niegan el tan conocido amparo que diste
aquellos días de entrega a medias.
No todo está perdido.
Entre mis Marlboros escondo una profunda desesperanza;
la que gané -de ti- al verte.

0 flores.y.tomates:
Publicar un comentario en la entrada