Ensayando a ser nosotros nos perdimos en la infinidad de la nada que vivimos por ser incorrectos. Casi todas las horas pedimos a gritos ser más... pero no fue más que un ensayo de "ser" juntos, un ensayo de fumar prendidos tirados en el pasto como hojas otoñales extrañando la rama que nos vio crecer separados dentro de nuestra verde vida no-perenne.
La injusticia de nuestros besos de diccionario no se notó hasta que bailamos al ritmo de Porcupine Tree ese martes venusino.
El moreno atardecer que no vi por mirar tus ojos ahora me grita por ser tan ciega... Ciega por beberte; es que tenía sed.
Ya no hay lluvia que me extrañe, pero Clark Gable me lo advirtió, no lo niego. Niego la certeza de mis pensamientos, como nunca lo había hecho. La madrugada del viernes me lo advirtió también.
Ahora vomito lágrimas de sed con ron en mi cuerpo como hace tres domingos atrás... eso lo veía venir con lluvia otoñal... No sucedió.
No niego mi felicidad actual, tampoco niego mi nostalgia... nost-algia.-
Ahora quiero que me abraces y me beses como lo habría hecho yo contigo, pero no estás...
La corta vida me empuja hacia unos ojos azules, a un cuerpo más perfecto... a un estado más grunge. Y el grunge me quiere de vuelta. El grunge sabe que soy feliz con él...
Los tangos tendrán que esperarme esta vez.
La injusticia de nuestros besos de diccionario no se notó hasta que bailamos al ritmo de Porcupine Tree ese martes venusino.
El moreno atardecer que no vi por mirar tus ojos ahora me grita por ser tan ciega... Ciega por beberte; es que tenía sed.
Ya no hay lluvia que me extrañe, pero Clark Gable me lo advirtió, no lo niego. Niego la certeza de mis pensamientos, como nunca lo había hecho. La madrugada del viernes me lo advirtió también.
Ahora vomito lágrimas de sed con ron en mi cuerpo como hace tres domingos atrás... eso lo veía venir con lluvia otoñal... No sucedió.
No niego mi felicidad actual, tampoco niego mi nostalgia... nost-algia.-
Ahora quiero que me abraces y me beses como lo habría hecho yo contigo, pero no estás...
La corta vida me empuja hacia unos ojos azules, a un cuerpo más perfecto... a un estado más grunge. Y el grunge me quiere de vuelta. El grunge sabe que soy feliz con él...
Los tangos tendrán que esperarme esta vez.
