Dibújame un sol en la cara para no encontrar lunas en tus ojos.
Yo dibujaré mil estrellas en tu cuello para besarlas una a una.
Cómo te extraño.
Once meses presenciaron cuánto te extraño.
Creo haber fotografiado los lunares de tu espalda...
Cada uno es una aventura, ¿recuerdas?
¿Recuerdas...?
¿Entiendes?
¿Me escuchas?
¿Me ves...? Dime...
Eres la sombra de quien conocí...
¿Me ves?
¿Me escuchas?
Duérmete; ni el sol en mi cara logró encontrar tu mirada.
Duerme; las sombras no se van.
Duerme; sólo así puedo ver quién eres ahora que te has vuelto infinito.
Me hablas como si no me conocieras...
¿Quién eres?
Tu mirada no ha cambiado desde entonces...
¿Quién eres?
¿Qué ha pasado con nuestros besos insaciables?
Esos eran nuestros...
La lluvia ya no es nuestra...
Te la llevaste ese día... me la quitaste cuando llovía conmigo.
Puedes comer el sol,
puedes llevarte tus lunas,
puedes quedarte con las estrellas,
pero no me quites la lluvia...
Esa lluvia nunca fue nuestra...
Esa lluvia era por mí.
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5 flores.y.tomates:
Me gustó mucho como escribes :)...
Gracias por tu comentario Tía...
Nos vemos algún día de estos, es muy entretenido conversar contigo, espero se repitan las conversaciones de un principio...
Saluditos...
Estephy!
Hermanita... qué decir, más que lo bien que escribes. Tu texto deja ese poca de nostalgia, incertidumbre y a la vez una sensación de relajo, de término... bueno, eso me hizo sentir a mí ¡jejeje!
Lo reitero, escribes muy bien, un abrazo, niña, espero que te vaya de pelos.
Carpe Diem.
me gusto bastante... gracias por el comentario... y ninguna forma de escritura es simple =)
la lluvia siempre es por nosotros, el viento nos lo echa en cara y no siempre sule gustarnos, somos dueños de algo y eso conlleva consecuencias.
La lluvia, la lluvia... podríamos conversar un día de estos, negra. Me gusta lo que escribiste, pero parece que la nostalgia está golpeando fuerte a tu puerta. En una de esas nos ponemos en contacto y nos juntamos a bebernos algo... un juguito nada más, ya sabes.
Choa choa, negra.
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