10.12.2010
En mi vaso
Con el dedo herido hasta la aorta
caminé por los barrios de mi alma
pensando en el atardecer que me perdí.
La sangre corría,
como tú en aquellos días
en los que te imaginé frente a mí.
No eras más que palabras y gestos,
sólo eso bastaba para calmarme.
Un brebaje más...
Un brebaje más.
Parecías tan peligroso,
mi mente ideó cómo atraparte,
pero nunca dijiste que habían cadenas en tus dedos,
así como sangre en los míos.
No eras más que palabras y restos
de un sueño bien gastado.
Eras mi marciano lunático,
pero no tenías huesos.
Fuiste para mí más que un deseo.
Fuiste más que seis miradas.
Fuiste más que un manifiesto en mi alma.
El brebaje que me diste no tenía ingrediente secreto.
Era café con plumas
Era cerveza con veneno.


2 flores.y.tomates:
Lo ideal a veces parece más caro, dicen por ahí. Busquemos lo sencillo, tal vez lo terrenal es lo más claro, lo más cálido...
Un abrazo, loquilla.
Me suena lo de tu "marciano lunático". Quizás te lo leí antes. Café con plumas, en el templo de la panza y a esta hora de la no-noche (y no-día), vómito próximo.
Igual estoy arto de la ahorta!
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